Cuando hablamos de seguridad y accesibilidad en escaleras o rampas, el pasamanos se convierte en un elemento imprescindible. No solo aporta confianza al usuario, también garantiza que el espacio cumpla con la normativa vigente y sea realmente inclusivo para todas las personas.
En Comenza lo tenemos claro: un buen diseño de barandillas y pasamanos no debe limitarse a la estética, sino que ha de responder a la normativa, mejorar la accesibilidad y facilitar la instalación. Por eso queremos guiarte, de manera sencilla y práctica, sobre cuándo es obligatorio instalar pasamanos y a qué altura deben colocarse, según el Código Técnico de la Edificación (CTE DB-SUA) y las buenas prácticas de accesibilidad.
¿Cuándo son obligatorios los pasamanos?
El Código Técnico de la Edificación (CTE DB-SUA) establece cuándo es obligatorio instalar pasamanos en escaleras y rampas. La idea principal es garantizar la seguridad de uso y facilitar la accesibilidad universal. Según el ámbito, los criterios varían entre escaleras de uso general y rampas en itinerarios accesibles.
Escaleras de uso general
En el caso de las escaleras, el CTE establece que siempre que salven una altura superior a 55 centímetros es obligatorio instalar al menos un pasamanos en uno de los lados. El pasamanos será firme y fácil de asir, estará separado del paramento al menos 4 cm y su sistema de sujeción no interferirá el paso continuo de la mano.
Cuando la escalera tiene una anchura libre igual o superior a 1,20 metros, o no se dispone de un itinerario alternativo, la normativa exige colocar pasamanos en ambos lados, garantizando así la seguridad y el uso confortable para cualquier persona.
Si hablamos de escaleras más amplias, con anchuras superiores a 4 metros, es necesario añadir pasamanos intermedios para que la distancia entre ellos no supere nunca esos 4 metros. Esto asegura que siempre exista un punto de apoyo cercano y se evite que alguien quede en medio del tramo sin poder agarrarse.

Rampas en itinerarios accesibles
En el caso de las rampas, el CTE establece que siempre que salven una diferencia de altura superior a 55 centímetros y su pendiente sea mayor o igual al 6% es obligatorio instalar un pasamanos en al menos uno de los lados.
Cuando la rampa pertenezca a un itinerario accesible, salve una diferencia de altura de 18,5 cm y tenga una pendiente igual o superior al 6%, será necesario instalar pasamanos a ambos lados.
De igual modo, cuando la rampa presenta bordes libres, se debe incorporar un zócalo o elemento de protección de al menos 10 centímetros de altura para evitar caídas de objetos, bastones o ruedas de sillas.
Cuando el proyecto incluye barandillas de vidrio, conviene definir desde el inicio cómo se integrará el pasamanos: su altura, la continuidad en el recorrido y los encuentros en mesetas. En Comenza lo tenemos muy en cuenta: nuestros sistemas de anclaje, tanto en montaje superior como lateral, facilitan esta coordinación técnica sin sacrificar la estética del conjunto.
¿A qué altura deben colocarse los pasamanos?
La altura de los pasamanos es un aspecto clave para garantizar tanto la seguridad como la comodidad de uso. En términos generales, el Código Técnico de la Edificación establece que, para personas adultas, la altura debe situarse en un rango de entre 90 y 110 centímetros. Este margen permite que la mayoría de usuarios puedan apoyarse de manera cómoda y segura al subir o bajar una escalera o al recorrer una rampa.
Ahora bien, no todos los espacios tienen las mismas necesidades. En los itinerarios accesibles, donde se busca que el recorrido sea practicable para personas con movilidad reducida o en los centros educativos se mantiene el pasamanos superior y se ha de instalar un segundo pasamanos a una altura inferior, de entre 65 y 75 centímetros.
Respecto a la forma de medir la altura, la referencia varía según el tipo de elemento: en las escaleras se toma desde la línea de huellas (es decir, desde el borde de los peldaños), mientras que en las rampas se mide desde el propio plano inclinado. Este detalle es importante, porque asegura que la altura del pasamanos sea siempre funcional y se corresponda con la posición real del usuario en el recorrido.
Buenas prácticas de diseño accesible
Cumplir con la normativa es fundamental, pero si de verdad queremos crear espacios accesibles, conviene ir un paso más allá. Las buenas prácticas de diseño accesible marcan la diferencia entre un proyecto que simplemente se ajusta a la ley y otro que resulta cómodo, seguro y usable para cualquier persona.
- Diseño de sujeción seguro y funcional: la forma del pasamanos debe permitir un agarre cómodo, continuo y sin obstáculos. El sistema de sujeción nunca debe interferir en el recorrido de la mano.
- Extremos redondeados o retornados: evitan aristas cortantes y enganches de ropa, reduciendo riesgos y aumentando la seguridad.
- Contraste visual con el entorno: un pasamanos que destaque cromáticamente respecto al fondo facilita la orientación de las personas con baja visión.

En Comenza incorporamos todos estos criterios en el desarrollo de nuestros sistemas, porque creemos que la accesibilidad no está reñida con el diseño. Así, nuestras soluciones logran un equilibrio perfecto entre seguridad, estética y funcionalidad.
La accesibilidad como tendencia clave en arquitectura
En los últimos años, la accesibilidad se ha convertido en un valor diferencial en la arquitectura y la construcción. Ya no se trata únicamente de cumplir con lo que marca la normativa, sino de diseñar espacios que realmente puedan ser utilizados y disfrutados por todas las personas. Esta visión inclusiva no solo mejora la experiencia de los usuarios, sino que además cada vez tiene más peso en la valoración de proyectos de calidad y en licitaciones públicas.
¿Cómo integrar los pasamanos en las barandillas de vidrio?
Una de las dudas más habituales en proyectos de barandillas es cómo integrar el pasamanos para que cumpla la normativa de accesibilidad sin romper la estética del conjunto. La clave está en definir la altura y la continuidad del pasamanos desde la fase de proyecto, teniendo en cuenta los encuentros en mesetas, los cambios de tramo y la compatibilidad con el sistema de anclaje elegido.

Nuestros sistemas están diseñados para que la incorporación del pasamanos resulte sencilla, manteniendo la limpieza visual del vidrio y cumpliendo con los requisitos de la normativa (CTE). Y si surgen dudas, nuestra Oficina Técnica Online está disponible para asesorarte en la elección de perfiles y accesorios, ayudándote a coordinar todos estos aspectos de manera ágil.
La importancia de contar con soporte técnico especializado
La normativa de accesibilidad puede resultar compleja, y sabemos que cada proyecto tiene sus particularidades. Por eso en Comenza ponemos a tu disposición nuestro Soporte Técnico Online. Un servicio donde arquitectos e ingenieros especializados te ayudan a resolver cualquier duda técnica antes y durante la obra.